
Imagínate el lobo más grande del mundo, y ahora duplica su tamaño, luego dale esteroides para que duplique la musculatura. Añadele unas garras más grandes que las de un grizzly con unas patas fuertes para correr y llegar a grandes velocidades... Que nos sale? Pues un superdepredador que existió desde mediados del Oligoceno y principios del Mioceno. Se llamaba Amphicyon Ingens (perro ambiguo) o comúnmente conocido como Oso-perro.
Este animal prehistórico podía llegar a medir hasta tres metros y pesar hasta 400 kg. Teniendo en cuenta sus dimensiones, se podría pensar que no era muy rápido, pero no hay que engañarse, se piensa que cazaba a sus presas acechándolas y sorprendiéndolas con una rápida carrera. Las seguía gracias a un olfato tan refinado como un sabueso y un oído finísimo. Tipo de caza similar a la de los grandes osos actuales. Podía llegar a cazar a animales tan robustos como los perezosos gigantes o antiguos rinocerontes.
Vivió en Europa y Asia, y más tarde se introdujo en América del Norte por el Estrecho de Bering (el ser humano migró desde Asia hasta América pasando por este estrecho, posiblemente aprovechando un periodo glaciar y la congelación del mar) compitiendo en Norte América con otro carnívoro aun mayor... el Daeodon o “cerdo terrible”.