

El Moeritherium era pequeño comparado con un elefante africano, del tamaño de un cerdo grande, un vegetariano de cuerpo robusto, rechoncho y pesado. Tenía patas gruesas, cráneo alargado y delgado. Se cree que haya tenido una trompa rudimentaria que era algo flexible como el de un tapir actual o como el Macrauchenia. En cambio sus ojos y sus orejas se parecían a las de los hipopótamos que se situaban en la parte más alta de la cabeza... tal vez esto fue una característica evolutiva adaptativa a un entorno acuático. Y al igual que el hipopótamo, pasaba gran cantidad de tiempo metido en aguas de pantanos y rios. De hecho, se piensa que ocupaban en mismo nicho ecológico de los hipopótamos. Pero con estos últimos y hablando en términos evolutivos, no tienen nada que ver.
