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THYLACOSMILUS y su curiosa historia.

Cuando encontramos dos animales que son muy parecidos en peso, en tamaño, en características físicas y que ocupan el mismo nicho ecológico pero que viven en diferentes lugares y tienen un origen diferente, llamamos a este fenómeno convergencia evolutiva. Un ejemplo que nos puede ilustrar sería el vuelo de los pterodáctilos y el de los murciélagos, los dos vuelan de un modo parecido pero vienen de familias, géneros  y órdenes diferentes.

Imágen extraída de Wikipedia donde podemos ver  al fondo un Gliptodonte y lo que parece un Toxodon

Bueno, ahora centrémonos en el caso del Thylacosmilus... si lo viéramos en la realidad, pasando por delante de nuestra casa, nos podría parecer uno de los primeros dientes de sable, un antiguo Smilodón... Pero aunque su aspecto fuera parecido, su infraclase, orden, familia, son diferentes al Tigre dientes de sable. El Thylacosmilus nada tenía que ver con el Smilodón, de hecho era un marsupial y aunque tenía aspecto de Dientes de Sable, evolutivamente estaba más cerca de un canguro que del Dientes de Sable que conocemos.

Este animal prehistórico apareció en Sudamérica hace unos 7 millones de años, cuando era una isla que estaba separada del norte de América. Era robusto, aunque no tanto como el Smilodón, tan grande como los pumas actuales y tenía unos colmillos que tenían forma de cuchillos de unos 15 cm, pero a diferencia del Smilodón, los del Thylacosmilus no paraban de crecer. Además, los colmillos se alojaban en una cavidad ósea que tenía la mandíbula  y que le daba un aspecto muy peculiar a su cráneo. De hecho, su nombre significa "bolsa del sable", haciendo referencia a esta característica.

Posiblemente sería cierto que fuera el superdepredador en Sudamérica, pero esto le duró hasta lo que duró el aislamiento del continente isla. Esto ocurrió a finales del Plioceno, y por Centroamérica se introdujeron nuevas especies hacia al sur, entre ellas, un felino también dientes de sable pero más grande, más corpulento y dispuesto a ponerse en lo alto de la cadena trófica. El rival del Thylacosmilus, el conocido Smilodón, había llegado y al poco tiempo se hizo con el puesto del Superpredador.

Curioso que en una parte del planeta, donde se habían producido los mismos cambios evolutivos haciendo muy parecidas las dos especies diferentes hasta parecer una la copia de la otra pero que no tenían nada que ver la una con la otra, se juntaran por motivos geológicos y al final, ese mismo puesto al cual se habían adaptado y se sentían seguros, ahora se convertía en la causa de una competencia feroz.


El Smilodón o tigre dientes de sable.

Hemos hablado de muchos animales prehistóricos en este blog, desde el Anomalocaris de hace más de 500 millones de años, hasta el ave Moa, que se extinguió hace poco más de 500 años. Sí que es cierto que apuntamos al Smilodon cuando vimos al León Cavernario Americano. Pero he pensado que ya era hora de hablar centrándonos únicamente en el SMILODON, el auténtico Tigre dientes de sable.



Dentro del género de Smilodon, que quiere decir "diente de sable", encontramos 3 especies: el Smilodon gracilis ("el Smilodon delgado"), Smilodon fatalis y, el primo cercano y que más nos gusta el Smilodon populator .

A partir de ahora, cuando hablamos del Tigre dientes de sable, nos referimos al Smilodon populator .

El Dientes de Sables, fue posiblemente el felino mas especializado de todos. Su cuerpo era robusto, muy, muy robusto. Para hacernos una idea de lo fuerte que era, un tigre de Bengala macho normalito actual apenas supera los 320 kg. Un dientes de sable, del mismo tamaño que el tigre, puede llegar a pesar hasta 400 kg. Estos 80 kg de más, son prácticamente de músculo. Sería algo así como un tigre que hubiera tomado esteroides.
Pero que sea tan fuerte no se debía a un capricho de la naturaleza o a que se dedicara a hacer flexiones todos los días, no. La musculatura del diente de sable, tiene relación con su forma de cazar y con sus presas, la naturaleza es sabia.

Pero antes de seguir con su modo de caza, veamos la siguiente característica, propia del Smilodón... sus dientes.  Los dientes del Smilodon son lo primero que nos llama la atención. Unos colmillos superiores de hasta 18 cm de longitud que eran los más grandes de todos los felinos. Estos colmillos eran verdaderamente cuchillos, puntiagudos y aserrados por dentro. Unos dientes que utilizaba para, penetrar y desgarrar la piel y la carne hasta llegar a las venas importantes.

Estas dos características juntas, hacían del Smilodon  un depredador de grandes bestias. Perezosos gigantes, caballos, bisontes prehistóricos e incluso mamuts entraban dentro de su dieta. La forma en que cazaba la megafauna de América del Sur era por emboscada*. Sorprendía a sus presas y las alcanzaba por uno de sus laterales. Se enganchaba con sus largas garras y en forma de gancho y tiraba de ellas hasta que las derribaba. Cuando por ejemplo el mamut era derribado, el Smilodon hundía sus afilados dientes en la garganta . Una vez con los colmillos clavados, tiraba y desgarraba llevándose consigo la venas del cuello y la traquea.

Aun siendo un depredador prehistórico capaz de cazar él solo a grandes animales, el Dientes de sable tuvo que vérselas con otros depredadores que, individualmente o en grupo, podían arrebatarle las presas... como el Osos Bulldog,  o el lobo gigante.

Pero no fue la competencia el motivo de su desaparición. El motivo fue la especialización. No era capaz de correr grandes distancia y, conforme el clima de la Tierra se fue calentando (desde el pico de la última glaciación) las grandes presas empezaron a desaparecer. Y por lo visto, aunque el hombre pudo llegar a encontrarse con él, por lo visto no lo cazó (esto no es seguro). Pero claro, estos primeros hombres americanos si cazaban grandes presas y por tanto, fueron un problema más a todos los que ya tenía. El Smilodon apareció hace 1.000.000 años y desapareció hace 10.000.

Este documental es muy ilustrativo, os aconsejo verlo



*Se piensa que el Tigre dientes de sable cazaba en emboscada porque no era un gran corredor. La enorme musculatura hubiera generado demasiado calor y se hubiera asfixiado en largas carreras. Además, los felinos tienen una cola larga que les sirve para equilibrarse, también mientras corren. La cola del Smilodon no superaba los 35 cm, por los expertos han llegado a la conclusión de que no era un buen corredor.

SMILODON VS LEON CAVERNARIO

León cavernario americano vs Dientes de sable.


Al final me he decantado por el título más llamativo, pero mi intención era titular a esta entrada : "León cavernario, Dientes de sable e Istmo de Panamá"... por ser este último otro elemento que cambiaría la configuración de estos superdepredadores que habitaron el norte y el sur de América. Me explicaré.

Veamos, para entrar en este apasionante combate evolutivo, hay que tener en cuenta dos cosas:

1º- Actualmente, el felino más grande es el Tigre Siberiano... con unos 105 cm de altura hasta la cruz y 220 kg.

2º- Que Sudamérica y Norteamérica se encontraban incomunicadas, separadas por el océano, y vivían especies diferentes en cada uno de los continentes antiguos.

Cuando en un mismo lugar y en un mismo tiempo coinciden dos especies similares, con características similares, pesos parecidos y presas comunes, una de las dos especies suele tomar la delantera y verse favorecida respecto a la otra. La especie "perdedora" o desaparece o debe buscar otro tipo de presas en otros nichos ecológicos que no son explotados por la especie "ganadora". Esto, a lo largo de los años puede favorecer que se produzcan cambios morfológicos en la especie "perdedora" y que entonces, las dos especies dejen de ser rivales directos para especializarse cada uno en su campo.


Pues bien, este rollo os lo tenía que contar para que entendáis mejor lo que sucedió entre estas dos especies: León cavernario (Panthera leo atrox ) y el Tigre dientes de sable (Similodon).

Durante el Pleistoceno, existieron estas dos especies.  El León cavernario era el rey. Era el listo, poderoso, con una fuerte mordedura y podríamos decir que era EL superpredador. Pesaba unos 360 kg y ningún otro animal, como lobos, osos u otro félido era capaz de hacerle sombra. De hecho, en su nombre podemos apreciar el sentimiento que despertó en sus descubridores, atrox significa temible.

Luego tenemos el segundón, era el Tigre diente de Sable (Smilodón fatalis), no es que fuera pequeño. Era bastante grande y bastante robusto, quizá un poco menos inteligente y con una vida menos sociable. Pesaba unos 280 kg, así que podríamos decir que pesaba lo mismo que un tigre siberiano con sobrepeso... pero eso en la naturaleza no existe.

El León cavernario pesaba 1/4 parte más que el dientes de sable. Y ese peso, junto con otras características, mantenía a raya el potencial del Diente de sable. Sería como el león africano y el leopardo. El diente de sable (como el leopardo) tuvo que conformarse con presas más pequeñas, con robarlas a otros depredadores y con tener cuidado de que no se las robaran y en definitiva... se conformó con estar a la sombra del gran León Cavernario.... Pero esto no duró siempre... el Dientes de sable tuvo su oportunidad y la aprovechó.

A mediados del Pleistoceno y en un proceso que duró cientos de años, el norte de América se unió con el sur , formando lo que se conoce hoy como el Istmo de Panamá. Este acontecimiento es uno de los más importantes, geológicamente hablando, de los que han ocurrido en los últimos 60 millones de años. Varió el clima mundial y dejó paso a la fauna del norte al sur y al revés, se llama el Gran Intercambio Americano.

El primero en pasar fue el Smilodón fatalis. Con el tiempo y gracias a la falta de superpredadores (se piensa) evolucionó una nueva especie llamada Smilodón populator, una especie destinada a asentarse en la cúspide de la pirámide alimenticia, un bicho prehistórico de 450 kg, más robusto y más grande que, no solo su pariente el Smilodón fatalis, sino también que su "opresor" del norte, el León Cavernario de América del Norte.

Las dos especies mantuvieron sus reinados hasta hace pocos miles de años, posiblemente nuestros antepasados se encontraron con ellos, y algunos murieron por enfrentamientos con estos poderosos animales: El León cavernario en el norte y el Dientes de sable en el sur.

Y eso es todo... bueno no, en América del sur, el super Tigre dientes de Sable destronó al dientes de sable marsupial Thylacosmilus ... pero eso ya es otra historia.

Josephoartigasia monesi


Josephoartigasia monesi fue un gigantesco roedor prehistórico del Plioceno, el mayor conocido hasta la fecha. Se estima que vivió hace entre cuatro a dos millones de años en lo que hoy es Uruguay. Es una especie extinta de roedor y como se ha dicho el roedor más grande de la historia.

La especie medía aproximadamente 3 m de largo y 1,5 m de alto. En vida tenían aproximadamente el tamaño de un coche. Sus incisivos eran de más de 30 cm de largo. El animal pesaba alrededor de una tonelada, y se alimentaba de pastos blandos.

El fósil encontrado (el craneo), de más de medio metro de longitud, perteneció a una especie emparentada con los actuales hámsters, y es el primer cráneo hallado de un animal del que se sabía que había existido, pero sobre el que no se habían encontrado restos completos.

Entre sus depredadores se pueden encontrar el Smilodón y el león cavernario.

Uro



El uro era un bóvido salvaje, del cual descenderían la casi totalidad de las especies actuales de ganado vacuno.
Originalmente el uro se distribuía por toda Europa, norte de África, y el Medio y Lejano Oriente. El uro habitaba en bosques y llanuras, preferentemente abundantes en agua y arbustos, por cuanto, como es de suponer, eran animales íntegramente herbívoros.
En el uro macho, la altura en la cruz era de 1,60 a 1,80 metros, pero se tienen registros fósiles de ejemplares de hasta los dos metros. En las hembras, esta medida no sobrepasaba los 150 centímetros. El rasgo más llamativo del uro macho eran sus prominentes cuernos doblados hacia arriba, con las puntas negras. En las hembras, éstos eran casi inapreciables a simple vista. En cuanto a su pelaje, era similar al de un toro de lid.

Como la mayoría de los ungulados, eran gregarios, agrupándose en extensas manadas, encabezadas por los machos y protegiendo a sus crías de sus depredadores naturales, que variaban según la zona en que vivían: así, en África y Asia eran los grandes felinos, mientras que en Europa eran los lobos y osos. De seguro entre uros y dichos depredadores debían librarse batallas similares a las que hoy enfrentan a leones y ñues o búfalos del cabo. Sólo al final de su vida, los machos abandonaban la manada, seguramente expulsados de ella por los jóvenes, en competencia por las hembras.

Por siglos se pensó que el uro y el bisonte europeo-dicho sea de paso, también al borde de le extinción-eran variaciones de una misma especie. Tras el detallado análisis de registros fósiles de ambos, se ha comprobado que no es así.

Al igual que la moa o el pájaro elefante, el mamut, arctodus, y elasmotherium, hablamos de una especie de origen prehistórico, que surgió con todas sus características hace no menos de dos millones de años.

Entre sus depredadores se contaban los lobos, y osos, y en zonas de Oriente Próximo y África, los leones, tigres, leopardos u lobos euroasiaticos actuales, o el arctodus o Smilodón. También el hombre de Cromañón.

El león cavernario americano. El felino más grande de la historia.

El león cavernario americano, (Panthera leo atrox)  no confundir con el europeo que era de menor tamaño, es probablemente el felino más grande que jamás ha existido y es el felino prehistórico más conocido (junto con el Smilodón) y que se extinguió hace solamente 10.000 años.
El León cavernario americano era enorme, un  25 o 30 % más grande que un león africano actual. La altura a hombros era 1,30 metros, esto quiere decir que su cabeza llegaría a la altura de la nuestra o… quizá peor, al cuello.

El peso también era descomunal. Se estima que pudo llegar a pesar más de 350 kg. Nos haremos una idea mejor, comparándolo  con el felino más grande actualmente que es el tigre de bengala. Mientras  el león cavernario pesa hasta 363 kg, el peso  promedio de un tigre de Bengala es de 230 kg…   Más o menos la comparación entre el tigre y el león cavernario podría ser esta:


Pero el tamaño y la fuerza no lo era todo para cazar a la megafauna de Norteamérica. El León cavernario contaba con una inteligencia superior a la de otros felinos.  La relación entre cerebro y cuerpo, es mayor a la de cualquier otro felino, lo que le hacía más inteligente. Junto a esto,  hay que sumar una conducta social compleja, pudiendo elaborar diferentes técnicas de caza y una interacción entre ellos que favoreció su existencia hasta hace “pocos” años.


De hecho, la desaparición de este precioso animal se relaciona directamente con la desaparición de la megafauna norteamericana que estaba adaptada a climas fríos de la última glaciación.